Está situada en un
entorno completamente rural, en una parcela de 140.000 metros
cuadrados en la que no existe ninguna otra construcción.
Tiene fantásticas
vistas, por un lado a la Sierra de Líjar, en cuya falda se
encuentra el municipio de Algodonales, y por otra del Peñón de
Algarín, con El Gastor a sus pies, así como, al fondo, la Sierra
de Grazalema.
Alejada totalmente de
cualquier ruido, la carretera más cercana está aproximadamente a
un kilómetro y medio.
No obstante, tiene muy
buen acceso rodado, apto para la entrada de cualquier vehículo.
Es una zona llana, idónea para practicar el senderismo, montar
en bicicleta, coger espárragos, muy abundantes. Se encuentra
rodeada de olivares y tierras de cultivo.
La casa es un antiguo
cortijo rehabilitado, que conserva todas sus antiguas
dependencias, adaptadas hoy a una vivienda moderna y con todo el
confort necesario para pasar unos estupendos días de descanso.
Las antiguas cuadras son hoy el salón de la vivienda, y la
cocina conserva todo el sabor de las de antaño, una estancia
grande y acogedora, donde pasar agradables veladas.
Cortijo Burruelo
dispone de un gran salón, comedor contiguo a una gran cocina,
con chimenea, totalmente equipada, con horno, nevera con
congelador y lavadora, dos baños con ducha, y cuatro dormitorios,
dos dobles en la planta baja, y otros dos en la alta, uno de
matrimonio y otro con tres camas. Cuenta con calefacción central
en todas las dependencias.
La casa está equipada completamente de
mantas, sábanas, toallas, y todo el ajuar doméstico necesario
para habitarla.
Posee asimismo un porche delantero y una
terraza exterior trasera, zona ajardinada con barbacoa. En la
antigua era, se ha construido una piscina, con zona de terraza a
su alrededor.
Se halla rodeada por una parcela que se dedica al cultivo de
olivar y cereal
Casa perfecta
para un descanso 100% rural.